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Macondo Creativa Mutual de Arte Popular organiza un encuentro bajo el lema "Cuando tenga la tierra". Será el 9 de Octubre de 10:00hs. a 12:00hs. y de 15:00hs a 17:00hs. Ese día se continuará con la confección del tapiz de la memoria, iniciado el 24 de marzo de este año.La literatura se centra sobre lo posible, invitando al lector a hacerse preguntas sobre sí mismo. Interpela, interroga, nos moviliza. La buena literatura es perturbadora, suscita emociones poderosas, desconcierta e intriga, provoca una confrontación a menudo dolorosa con nuestros pensamientos e intenciones. De este modo, la lectura puede transformarnos, arroparnos con nuevas palabras y nuevos decires. Cada acto de lectura no sólo inviste a lo escrito de nuevos sentidos, el propio libro se instala en el universo del lector, lo cambia, lo transforma, lo “trabaja”, como lo expresa Michele Petit. “Ese espacio íntimo que instaura la lectura está muy poblado. En él vagabundean fragmentos de frases que hemos recogido y que revelaron esa parte oculta de nosotros y ese espacio íntimo nos hace ser, nos da lugar” Leer vale la pena porque nos humaniza al permitirnos conocer otras historias, otros tiempos, otros lugares, al ampliar nuestros horizontes de sentido nos hace mejores constructores de nuestra propia vida. Invitemos la lectura, provoquemos la lectura, inauguremos la lectura, porque la lectura es en sí misma una invitación, una provocación, una inauguración. Porque es un derecho, es una práctica que debe posibilitarse, contagiarse, nunca imponerse, y mucho menos, prohibirse.
Leer vale la pena porque es un viaje interior para poblar los territorios de la memoria, para aumentar nuestra inteligibilidad y la del mundo.
Laura Ayesa
Comisión Directiva
Biblioteca Popular 1° de Mayo
Observando detenidamente las imágenes escalofriantes de los accidentes protagonizados por camiones de gran porte y estos indefensos automóviles de esta época, me lleva a hacer una reflexión sobre el reordenamiento del transporte en nuestras Rutas Argentinas marcadas con sendas de color sangre.
Los que me conocen, amigos, vecinos y compañeros de trabajo, saben en profundidad que soy un apasionado defensor del ferrocarril.
Seria en vano enumerar las distintas medidas que han implementado los gobiernos, tanto nacionales como provinciales para bajar los índices de accidentes de la Red Vial Argentina.
Seria morboso u poco ético contabilizar las victimas que esos accidentes producen, todos sabemos quela mayoría son fatales.
Si se reactivara el transporte ferroviario como es debido dejando a la República Argentina con transportes de corta y larga distancia a mi entender al menos bajarían las muertes injustas de nuestros compatriotas en las rutas de la muerte.
El ferrocarril tiene un orden de transporte, un tiempo, una señalización de años, un reglamento, tanto para mover grandes volúmenes de carga, como también vidas humanas en forma segura y con una tarifa acorde al bolsillo de los argentinos.
El ferrocarril es patria, trabajo, ordenamiento poblacional, un medio de transporte masivo que en otros países del mundo es considerado de primer orden en materia de movilidad.
En la Argentina, parecería que las cosas funcionaran a la inversa, insistiendo en un medio de transporte que produce tanto dolor y muerte como es el automotor en general.
No es difícil entender que el parque vehicular crece en cifras extraordinarias; año por año y eso aumenta el número de accidentes, es una cuestión matemática fácil de comprender.
También lógico comentar que algunos trenes de nuestra inmensa Argentina producen miedo y cierto rechazo al abordarlos por distintas razones. Están sucios, malolientes, pero eso se puede remediar; lo que no tiene vuelta atrás son las vidas humanas perdidas y en eso debemos pensar y reflexionar
OMAR A. HUMBERTO
Investigador aficionado a los ferrocarriles argentinos